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Lo que cuentan mis canciones favoritas de Springsteen

Springsteen y Clarence Clemons, Thunder Road

Springsteen y su inseparable Clarence Clemons

De Bruce Springsteen me emociona su actitud en el escenario, me alucina su complicidad con el público, me cautiva su profesionalidad, pero sobre todo me enamoran sus historias. Su manera de contar es épica, pero al mismo tiempo cercana. Springsteen tiene la virtud de contar lo que vive, su vida y la de los que le rodean. Historias que algún día, cuando era joven, vivió o le contaron. Sus letras son el mejor vehículo para entender su música. Estas son las que yo considero algunas de las mejores canciones de Bruce Springsteen. Sube el volumen.

Thunder Road, de Born To Run (1975)

La puerta metálica da un portazo y hace que el vestido de Mary ondule como una visión. Ella baila en el porche mientras suena la radio. Roy Orbison le canta a los solitarios. Hey, ese soy yo y te quiero sólo a ti, no me rechaces de nuevo, no puedo enfrentarme a mí mismo otra vez solo. No huyas, tú sabes para qué estoy aquí. Estás asustada y piensas que no seremos jóvenes nunca más, pero te pido un poco de fe. Hay magia en la noche, no eres una belleza, hey pero estás bien, y eso es bastante para mí. Puedes ocultarte bajo las mantas y comprobar tu dolor, hacer cruces de tus amantes, lanzar rosas a la lluvia, malgastar tu verano rogando en vano por un salvador que surja de estas calles. Bueno, yo no soy un héroe, ya lo sabes, toda la redención que puedo ofrecerte, chica, está debajo de esta sucia capota, buscando una oportunidad de hacerlo bien de algún modo. Qué más podemos hacer ahora excepto bajar la ventanilla y dejar que el viento alborote tu pelo. La noche se abre quebrándose y estos dos senderos nos llevarán a cualquier parte. Tenemos una última oportunidad de hacerlo realidad, cambiar estas alas por unas ruedas. Sube atrás, el paraíso nos espera tras los caminos. Oh, ven, coge mi mano, vamos a conducir esta noche para alcanzar la Tierra Prometida. Oh, Thunder Road. Tendido ahí como un asesino al sol, sé que es tarde pero podemos hacerlo si corremos. Oh, Thunder Road, siéntate bien, agárrate fuerte. Ahora tengo esta guitarra y he aprendido a hacerla hablar,  mi coche está ahí atrás si estás lista para dar ese largo paseo. Desde tu porche hasta mi asiendo delantero la puerta está abierta pero el viaje no es gratis. Y sé que te sientes sola por culpa de las palabras que no he dicho, pero esta noche seremos libres. Todas las promesas se romperán. Había fantasmas en los ojos de todos los hombres que rechazaste.  ahora vagan errantes por esta polvorienta carretera de playa, en Chevrolets quemados. Por la noche gritan tu nombre en las calles, la toga de tu graduación yace hecha jirones a sus pies. Y en la solitaria calma, antes de amanecer oyes sus motores rugiendo, pero cuando llegas al porche se habrán marchado en el viento.

Así que Mary, sube, este es un pueblo repleto de perdedores y yo me largo de aquí para triunfar.

No Surrender, de Born In The USA (1984)

Springsteen, recordos

No, no es Manel Fuentes.

Nos fugamos de clase, teníamos que escapar de aquellos idiotas. Aprendimos más en tres minutos de un disco de lo que jamás aprendimos en la escuela. Esta noche oigo el sonido de la batería del vecino y puedo sentir cómo mi corazón comienza a palpitar. Dices que estás cansada y que sólo quieres cerrar los ojos y perseguir tus sueños. Hicimos una promesa que juramos que siempre recordaríamos sin retroceder nena, sin rendición. Como soldados en la noche invernal con un juramento que defender sin retroceder nena, sin rendición. Y ahora,  los joviales rostros crecen tristes y viejos, y los corazones de fuego se vuelven fríos.  Juramos ser hermanos de sangre contra viento y marea. Estoy listo para ser joven otra vez. Y oír la voz de tu hermana llamándonos a casa, a campo abierto. Quizá podríamos hacernos de algún sitio con estas baterías y estas guitarras. Hicimos una promesa que juramos recordar siempre. No retroceder nena, no rendirse. Hermanos de sangre en una noche tormentosa con un juramento que defender, sin retroceder nena, sin rendición.

Y esta noche la calle se va oscureciendo, las paredes de mi habitación se me vienen encima. Hay una guerra ahí fuera que continúa embravecida. Tú dices que ya no es cosa nuestra ganar. Quiero dormir bajo pacíficos cielos en la cama de mi amante, con un país abierto de par en par en mis ojos, y estos románticos sueños en mi cabeza.

Radio Nowhere, de Magic (2007)

Intenté encontrar mi propio camino a casa, pero todo lo que oía era un zumbido rebotando en un satélite, aplastando la solitaria noche americana.  Esto es Radio Nowhere. ¿Hay alguien vivo ahí fuera? Estuve haciendo girar un dial muerto, otra emisora más perdida en la radio. Me quedé en una especie de cueva, solo, buscando un mundo con algo de alma.  Esto es Radio Nowhere. ¿Hay alguien vivo ahí fuera? Quiero oír algo de ritmo. Quiero mil guitarras, quiero baterías atronando, quiero un millón de lenguas distintas hablando en diversas lenguas. Esto es Radio Nowhere. ¿Hay alguien vivo ahí fuera? Estuve conduciendo a través de la densa lluvia, buscando un misterioso tren, bailando a cielo abierto, tratando de conectar contigo. Esto es Radio Nowhere. ¿Hay alguien vivo ahí fuera?

Jungleland, de Born To Run (1978)

springsteen, e street band

Y la del cuadro ¿quién será?

Los Rangers tuvieron un recibimiento anoche a última hora en Harlem, y el Rata condujo su reluciente coche más allá de la frontera de Jersey. Una chica descalza está sentada sobre el capó de un Dogde, bebiendo cerveza caliente bajo la suave lluvia veraniega. El Rata entra en la ciudad, se remanga los pantalones, y juntos intentan montarse un rollo. Al poco desaparecen por Flamingo. Los hombres de la Ley bajan por Flamingo para dar caza al Rata y a la chica descalza. Los chicos de aquí parecen sólo sombras, siempre callados, cogidos de la mano. Desde las iglesias hasta las cárceles, esta noche todo es silencio en el mundo, mientras tomamos posiciones en la jungla.

Los pandilleros de medianoche se reúnen y han elegido un lugar donde citarse de noche. Será bajo ese gigantesco anuncio de Exxon, que ilumina esta hermosa ciudad. Tío, hay una ópera en la autopista, hay un ballet peleándose en el callejón. Hasta que los policías locales aparecen con las luces puestas, desgarrando esta noche sagrada. La calle está viva mientras se pagan en secreto las deudas, hechos los contactos desaparecen. Los chicos sacan entonces guitaras como si fueran navajas automáticas, peleándose por la máquina de discos. Los hambrientos y los cazados ¡Estallan en bandas de rock’n’roll! Que se retan unas a otras en la calle, en la jungla.

En el aparcamiento, los visionarios visten a la última moda. En los callejones, las chicas bailan los discos que pincha el DJ. Amantes de corazón solitario, luchas en oscuros rincones, desesperados mientras la noche avanza. Tan solo una mirada, un susurro. Se han ido.

Bajo la ciudad, dos corazones laten, motores de alma corriendo a través de una noche tan tierna, en una habitación cerrada, en susurros de suave…negativa, y después la redención. En los túneles del Uptown, el Rata es ametrallado por su propio sueño, mientras el eco de los disparos suena por los pasillos en la noche. Nadie mira cuando la ambulancia se aleja, o cuando la chica apaga la luz de su habitación. Fuera, las calles están ardiendo en un auténtico vals de la muerte, entre lo que es carne y lo que es fantasía, y los poetas de aquí no escriben nada, simplemente observan y dejan pasar las cosas. Y con el vértigo de la noche buscan su momento e intentan una honrosa resistencia pero acaban heridos, ni siquiera muertos, esta noche en la jungla.

Nebraska, de Nebraska (1982)

La vi de pie, en el césped del porche de su casa haciendo girar el bastón. Ella y yo fuimos a dar una vuelta en coche, y diez personas inocentes murieron. Desde la ciudad de Lincoln, Nebraska, con una recortada 410 sobre mis rodillas atravesé las tierras yermas de Wyoming y  maté todo lo que encontré en mi camino. No puedo decir que me arrepienta de las cosas que hicimos. E incluso por un momento, señor, ella y yo llegamos a divertirnos. El jurado me declaró culpable y el juez me sentenció a muerte. Medianoche en un celda de la prisión, con correas de cuero cruzando mi pecho. Sheriff, cuando ese hombre tire de esa palanca y se quiebre mi pobre cabeza hacia atrás asegúrese de que mi hermosa chica está sentada justo aquí, sobre mis rodillas. Me declararon indigno para vivir alegando que mi alma debía ser arrojada al vacio. Querían saber porqué hice lo que hice señor, supongo que es tan solo la maldad de este mundo.

The River, de The River (1980)

Provengo del interior de un valle donde, señor, cuando eres joven. Te educan para que hagas igual que hizo tu padre. Mary y yo nos conocimos en el instituto cuando ella tenía diecisiete años. Conducíamos lejos de ese valle hacia donde los campos eran verdes. Bajábamos hasta el río, y en el río nos zambullíamos. Junto al río hacíamos el amor

Dejé a Mary embarazada y esa fue toda su historia, señor. Y al cumplir los diecinueve años conseguí un carnet del sindicato y una chaqueta de boda.  Nos dirigimos hacia el juzgado y el juez se encargó del resto. Ni sonrisas de día boda, ni paseo hasta el altar, ni flores, ni vestido de novia. Aquella noche bajamos hasta el río, y en el río nos zambullimos. Junto al río hicimos el amor

Logré un trabajo en la construcción para la ‘Johnstown Company’ pero últimamente no hay mucho trabajo. Por culpa de la economía ahora todas esas cosas que parecían tan importantes, señor, simplemente se desvanecieron en el aire. Yo sólo actúo como si no me acordara. Mary, como si no le importara. Pero recuerdo conducir en el coche de mi hermano, su cuerpo bronceado y húmedo junto al pantano. De noche en esa orilla me tumbaba despierto y la abrazaba con fuerza hasta que sentía su respiración. Ahora esos recuerdos han vuelto para perseguirme. Me persiguen como una maldición ¿Es un sueño una mentira si no se hace realidad? ¿O es algo mucho peor? Lo que me lleva de nuevo hasta el río, aunque sé que el río se ha secado. Lo que me lleva de nuevo hasta el río esta noche. Hasta el río. Mi chica y yo. Oh, junto al río hacemos el amor.

The Promise, de The Promise (2010)

Johnny trabaja en una fábrica, Billy trabaja en el centro, Terry trabaja en una banda de rock’n’roll buscando el sonido del millón de dólares. Yo tengo un pequeño empleo, abajo en Darling, pero algunas noches no voy. Algunas noches voy al autocine y otras me quedo en casa.  Perseguí ese sueño, igual que estos tíos lo hacen en la pantalla. Y conduje un Challenger por la Ruta 9 y a través de los callejones sin salida y todos los malos escenarios. Y cuando se rompió la promesa, la canjeé por algunos de mis viejos sueños. Construí un Challenger con mis manos pero necesitaba dinero y por eso lo vendí. Tenía un secreto que debería haberme guardado pero me emborraché una noche y lo conté. Toda mi vida he estado luchando esta batalla, la batalla que ningún hombre puede ganar jamás. Cada día se hace más duro vivir este sueño en el que creo. Thunder Road, nena, cuánta razón tenías. Thunder Road, algo se muere en la autopista esta noche. Una vez tuve una gran victoria y me largué a la costa pero por alguna razón tuve que pagar el precio, en mi interior sentía como si tuviera que cargar con los espíritus caídos de todos aquellos que perdieron. Cuando la promesa se rompe, tu sigues vivo pero roba algo del interior de tu alma. Cuando se dice la verdad y eso no lo hace distinto, algo en tu corazón se vuelve gélido. Perseguí aquel sueño, a través de las llanuras del suroeste, en bares de tres al cuarto en callejones sin salida, y cuando la promesa se rompió yo estaba lejos de casa, durmiendo en el asiento trasero de un coche prestado. Thunder Road, para los amantes perdidos y todos los juegos amañados. Thunder Road, para las ruedas  en la lluvia. Thunder Road, Billy y yo siempre decíamos. Thunder Road, que íbamos a cogerlo todo y lo íbamos a tirar a la basura.

Growin’ Up, de Greetings from Asbury Park NJ (1973)

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Las postales de ahora no son como las de antes.

Estaba petrificado a medianoche, colgado por mi farsa. Me peiné bien el pelo y dirigí la brigada nocturna. Expuesto al dolor y atravesado por la lluvia, caminaba apoyado en una muleta torcida. Deambulé solo por una zona arrasada y salí con el alma intacta . Me escondí en la oscura ira de la multitud pero cuando me dijeron: «Siéntate», yo me quedé de pie. Oh, creciendo . La bandera pirata ondeaba en mi mástil, las velas estaban totalmente desplegadas Estaba graduado como primer oficial en Jukebox, ella no sabía navegar pero sin duda sabía cantar. Envié un B -52 y la bombardeé con el blues, con mi caja de cambio en posición fija. Rompí todas las reglas, ametrallé mi viejo instituto. Ni una sola vez pensé en aterrizar. Me escondí en la oscura ira de la multitud pero cuando me dijeron: «Baja», dije “Callaros”. Oh, creciendo.   Me fui un mes de vacaciones a la estratosfera Y ¿sabes? es muy difícil mantener la respiración. Te juro que perdí todo lo que amaba o temía, era el chico cósmico con traje a medida. Al fin, mis pies echaron raíces en la tierra pero tengo un agradable lugar en las estrellas. Y te juro que encontré la llave del universo en el motor de un viejo coche aparcado.  Me escondí en la oscura ira de la multitud pero cuando me dijeron: «Abajo», me hice el tonto “Arriba”. Oh, creciendo.

Born in the USA, de Born in the USA (1984)

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“En España no soy el Boss, soy el puto amo” dicen que dijo.

Nací en un pueblo de mala muerte, la primera patada que recibí fue al poner los pies en el suelo.  Acabas siendo como un perro al que apalean demasiado, gastas media vida en esconderte. Nací en los Estados Unidos, nací en los Estados Unidos. Me metí en un lío en mi pueblo así que me pusieron un arma en la mano, me mandaron al extranjero, a matar al hombre amarillo. Nací en los Estados unidos, nací en los Estados Unidos. Volví a la refinería de mi pueblo y el capataz me dijo: “Hijo, si dependiera de mí…”. Fui a la administración de Veteranos y me dijeron: “Hijo, todavía no lo has entendido…”. Nací en los Estados Unidos, nací en los Estados Unidos. Tenia un hermano en Khe Sahy  luchando contra el Vietcong. Ellos siguen allí pero él ha muerto. Amaba a una mujer en Saigón, ahora tengo una foto de él en sus brazos. Con la sombra de la cárcel, con los gases de la refinería, llevo treinta años quemando la carretera sin ningún sitio a donde huir, a donde ir. Nací en los Estados Unidos, nací en los Estados Unidos. Nací muerto. Soy un tío sin futuro en los Estados Unidos.

Born To Run, de Born To Run (1975)

Por el día sudamos la gota gorda en las calles de un huidizo sueño americano. Por la noche, atravesamos mansiones de ensueño en motos suicidas que saltan de sus jaulas en la autopista 9, con las ruedas cormadas, motor de inyección y pisando fuera de la línea. Cariño, esta ciudad te arranca los huesos de cuajo, es una trampa mortal, un acto suicida, tenemos que salir de aquí mientras seamos jóvenes porque los vagabundos como nosotros hemos nacido para correr.

Wendy, hazme tuyo, quiero ser tu amigo, quiero velar tus sueños y tu futuro. Simplemente, envuelve entre tus piernas estas llantas de terciopelo, y ata con tus manos el motor que llevo en el pecho. Juntos podremos romper esta trampa, correremos hasta que rompamos, nunca volveremos atrás. Caminarás conmigo sobre la cuerda floja ya que solo soy un motorista solitario y asustado pero quiero saber qué se siente, quiero saber si el amor es salvaje, quiero saber si el amor es de verdad.

Más allá del Palace, unos fuertes zumbidos recorren el bulevar, las chicas se colocan el pelo en los retrovisores, y los chicos se hacen los tipos duros. Los recreativos se convierten en sitios atractivos y desoladores, los chicos se revuelcan en la playa bajo el vaho. Wendy, deseo morir contigo esta noche en la calle durante un beso eterno, un beso.

Los héroes frustrados atascan la autopista en un último intento de hacerse duros. Todo el mundo está esta noche en la carretera pero no han dejado ningún sitio para esconderse. Wendy, juntos podremos vivir con la tristeza, te amaré con toda la locura de mi alma. Algún día, no sé cuando, iremos a ese lugar donde realmente queramos ir y caminaremos por el sol, pero hasta entonces los vagabundos como nosotros hemos nacido para correr.

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7 Responses to Lo que cuentan mis canciones favoritas de Springsteen

  1. Quique 10 Mayo, 2012 at 9:01 #

    que buen post del grande! por motivos sentimentales me quedo con “Point Black”
    Point blank, right between the eyes!!! cómo emociona!!

    • JR Álvaro González 10 Mayo, 2012 at 9:07 #

      A mí también me gusta mucho…..la verdad es que muchas se han quedado fuera, habrá que hacer una segunda parte.

      Un abrazo.

  2. Madaboutravel 10 Mayo, 2012 at 11:08 #

    Maravillosa selección… creo que esa segunda parte debería estar en camino, porque me he quedado con ganas de más! Qué grande es el Boss

  3. JR Álvaro González 10 Mayo, 2012 at 17:13 #

    Habrá que ir trabajando en ella. Muy grande Springsteen.

  4. Javier Mcallan 27 Mayo, 2013 at 19:30 #

    Excelente !!! Por decir una que es un poco sacrilegio en el caso del Boss : añado ROSALITA #Otrofan

  5. Javier Mcallan 27 Mayo, 2013 at 19:30 #

    Excelente !!! Por decir una que es un poco sacrilegio en el caso del Boss : añado ROSALITA #Otrofan

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  1. Bitacoras.com - 10 Mayo, 2012

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: De Bruce Springsteen me emociona su actitud en el escenario, me alucina su complicidad con el público, me cautiva su profesionalidad, pero sobre todo me enamoran sus historias. Su manera de contar es épica, pero al mismo tiem…..

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