Un viajero no todos los días puede dormir en un Convento del siglo XVII. Esta experiencia es una de las más intensas que se pueden vivir en Hervás, localidad del norte de Extremadura, que encierra uno de los más bellos barrios judíos de España. Y si el viajero busca algo distinto, qué mejor que volver al pasado, al menos durante unos días.

El Hotel Hospedería Valle de Ambroz está ubicado en un antiguo Convento de Trinitarios del siglo XVII. Es un majestuoso edificio rehabilitado como hotel de lujo de cuatro estrellas con todas las comodidades.

El Convento de los Religiosos Trinitarios fue mandado construir por María López Burgalés en 1664. La fundadora del convento y su hijo, cristianos conversos, querían resarcir el pasado judío además de las continuas ofensas de los viejos creyentes a su familia y al resto de conversos. En principio, tenía una capilla y 10 habitaciones o celdas que fueron destinadas a una vida estrictamente conventual de los monjes. A partir de el siglo XVIII se abrió a centro de estudios teológicos y filosóficos. La historia trinitaria en el convento se terminaría con la Desamortización de Mendizabal en 1836.

De estilo puramente benedictino tiene una impresionante fachada de ladrillo. Realmente la hospedería está ubicada en el predio, claustro y dependencias anejas. Su interior está decorado con antigüedades y obras de pintores extremeños vanguardistas.

Nada más llegar sorprende. Se entra en un lugar con una solemindad impresionante envuelta en paredes de piedra. Su claustro, restaurado con mimo, es el pivote central de toda la estancia y sobre el que giran todas las instalaciones de la hospedería.

Dispone de 26 habitaciones, una de ellas habilitada específicamente para discapacitados. Son estancias muy confortables, en las que reina la tranquilidad y el silencio. Su decoración está perfectamente adaptada y cuenta con modernos servicios sin ningún coste adicional como conexión a internet a través de la televisión, wifi o una carta de almohadas. Además, es de destacar que las bebidas incluidas en el minibar de la habitación también son gratuitas.

Todas las habitaciones tienen vistas al exterior, lo que estando en Hervás significa abrir las ventanas a un paraje natural privilegiado.

El restaurante destaca por los productos de primera calidad con los que se elabora una cocina que guarda sabores tradicionales en platos innovadores. En su carta se garantizan platos específicos para que puedan comer los celiacos.

Sin duda, es un lugar ideal para alojarse durante una visita a Hervás, una ciudad con una historia y un entorno natural envidiables. Y esto no se tiene todos los días, es un lujo monacal.

Más información en la web de Hospederías de Extremadura.

Hospedería Valle del Ambroz, lujo monástico en Hervás
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