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14 cosas que (a lo mejor) no sabías de Túnez y los tunecinos

14 cosas que (a lo mejor) no sabías de Túnez y los tunecinos
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Túnez es un apéndice de África. Es un país que mira a Europa con el retrovisor apuntando hacia el magreb. Si tuviéramos un dron que se elevara cientos de kilómetros hacía el cielo descubriríamos que su forma se asemeja a la de dos manos que se tocan en la muñeca para luego abrirse al mar. Ese mismo Mediterráneo que vio desembarcar a los fenicios que fundaran Cartago. Juntos, los tunecinos se recuperan de la que los occidentales denominamos “Primavera árabe” y ellos padecieron como si fuera el invierno más crudo desde la independencia. Los tunecinos son dulces, simpáticos, demasiado tranquilos a veces, pero siempre cálidos y dispuestos. Estas son algunas de las cosas que los hacen como son.

-Musulmanes en un Estado laico.-

En Túnez conviven musulmanes, cristianos y judíos. El 95% de la población profesa la religión de Mahoma. Son sufíes que viven en un estado laico, es decir, que el Estado y la religión viven en mundos separados. Además hay judíos, cristianos y nómadas que con el desarrollo y los servicios van despareciendo poco a poco. Son minoría pero respetados.

-La mujer más envidiada de los países árabes.-

 La tunecina ha conseguido lo que ninguna mujer en África. Y gracias a ella misma. El presidente Habib Burguiba tenía muy claro nada más llegar al poder después de 75 años de la ocupación francesa que la mujer tenía que tener su propio espacio en la sociedad tunecina. Contrariando a todos sus homólogos árabes legalizó el voto de la mujer, convirtió el aborto en un derecho, hizo la escuelas mixtas, permitió que las esposas se divorciaran de sus maridos y abolió la poligamia. Y todo eso en los años 60 en los que, por ejemplo, en España las mujeres no podían ni abrir una cuenta bancaria. Hoy Túnez no es ni mucho menos paritaria pero sin duda tiene abierto el camino para que así lo sea siempre que la propia cultura popular entienda que es el momento. La tunecinas celebran el 8 de marzo, día internacional de la mujer, pero también el 13 de agosto para conmemorar la fecha en que se aprobó el estatuto del código personal, un documento que las equiparaba al hombre.

-Balonmano, deporte nacional.-

Los tunecinos sienten pasión por el fútbol. Es raro no encontrar a algún chaval con la camiseta de Messi o de Cristiano Ronaldo. Es algo que pasa en casi todo el mundo pero cuando hablas con alguno que porta la enseña del Barça o del Madrid te llevas la sorpresa de que conocen al equipo, la plantilla y saben el resultado del último partido. Son muy aficionados al balonmano porque su equipo hace afición dando alegrías. En 2005 quedó 4º en el campeonato del mundo y ha conseguido 9 campeonatos de África y quedar subcampeón en seis ocasiones.

-Del campo al turismo.-

Los tunecinos viven sobre todo de la agricultura y la ganadería. Menos plátanos hay de todo. Es especialmente buena la carne de cordero y la fruta. En especial, la naranja y los dátiles. El turismo es la segunda fuente de riqueza, muy deteriorada en los últimos años pero que ahora comienza a recuperar el brillo del esplendor que tuviera años antes de la fatídica revolución de 2011.

-Rap in Túnez.-

Es fácil averiguar los gustos de los jóvenes tunecinos en cuestión de musicas. Son tan extrovertidos que enseguida sabrás lo que les gusta para mover las caderas. Incluso puede que paseando por las calles de cualquier ciudad notes el estruendo de los coches con sonidos exóticos a toda mecha. Túnez es uno de los países de África con más bandas de rap activas cantando en árabe. Balti o Chef Bilal son un ejemplo. También hay cantautores al estilo clásico, es decir, guitarra en mano y a declamar. Un ejemplo podría ser Yasser Jeradi. Y vamos a lo que nos interesa: buenas bandas de Rock por esta parte de África. Hablamos, por supuesto, de Myrath. La banda de metal progresivo liderada por Malek Ben Arbia va escalando puestos poco a poco desde que se formara en 2001. Este año actuarán en Madrid, en el Down Festival junto a bandas como Sistem of a Down. No hay que perdérsela. Esto también es Túnez.

-Constitución y elecciones cada 5 años.-

El derrocamiento de la dictadura de Ben Alí en Túnez provocó un caos en el país. La segunda esposa de Ben Alí puso la mano sobre la economía del país y demostró la corrupción que subyacía en el régimen. Las redes sociales hicieron el resto. El dictador se marchó a Arabia Saudí y parte de su familia está en la cárcel. El presidente del Parlamento se puso al frente del Gobierno. Se elaboró una constitución y se eligió a un nuevo parlamento que redactó una nueva constitución. Entre las medidas más rompedoras: la celebración de elecciones cada 5 años. Actualmente se gobierna en coalición.

-France, oui. English, no.-

La ocupación de Túnez por los franceses al menos dejó una cosa buena: el francés. Todos los tunecinos hablan francés. De hecho su árabe es una mezcla de la lengua de los musulmanes con el francés. Así que si eres del plan antiguo y sabes francés te entenderás a la perfección con la gente de Túnez. Si eres del plan nuevo y te enseñaron inglés, lo llevarás un poco peor porque no es fácil encontrar gente que conozca el idioma de Shakespeare. Si no, bueno, siempre nos quedará el lenguaje universal y entendernos por señas.

-Precios en Túnez.-

El sueldo medio de un trabajador en Túnez es de aproximadamente 500 euros. Es poco dinero para vivir si tenemos en cuenta que el alquiler de una vivienda modesta puede costar unos 250 euros. Una barra de pan cuesta 15 centimos, un litro de leche, 50 céntimos; un kilo de naranjas, 30 céntimos. La carne de cordero es la más cara y el mero puede llegar a alcanzar los 16 euros.

-Retoque para extranjeros.-

En Túnez se encuentra una de las facultades de medicina más afamada de África. Sus estudiantes se convierten en buenos médicos que después trabajan en el servicio público o en las clínicas privadas. De entre todos los más afamados son los cirujanos plásticos. De Francia, Rusia, Italia o Inglaterra proviene los europeos para operarse en Túnez. Argelinos o libios pasan por chapa y pintura en el país vecino. Sin duda, los cirujanos plásticos tunecinos aúnan calidad y buen precio lo que ha hecho que crezca la demanda para contratar sus servicios en los últimos años. Eso sí, con las tunecinas hacen poco negocio. Las mujeres de aquí no están muy por la labor de retocarse. Son inteligentes.

-Higo Chumbo y dátiles. Plátanos no.-

La fruta está riquísima en Túnez: naranjas, manzanas, peras o fresas. Dulce y jugosa. Pero la fruta “pata negra” del país son los higos chumbos y los dátiles. Los tunecinos comen dátiles a todas horas y te los ofrecen en casi todos los lugares y puestos callejeros. Son de una calidad extraordinaria y se exportan al resto del mundo. Los higos chumbos también son un manjar para los tunecinos. Fruta despreciada en otras partes del mundo, por ejemplo España, aquí saben encontrarle el gusto. Eso sí, en Túnez no se cultivan plátanos. Todos los que hay vienen de latinoamérica y sería más justo llamarlos bananas.

-Gasolina lowcost.-

Túnez es un país productor de petroleo. Tiene reservas aunque no tantas como sus vecinas Libia y Argelia. El precio de un litro de gasolina ronda los 2,5 dinares (1 euro), y de gasoill 1,10 dinares (0,50 euros). Es fácil encontrar gasolineras pero en las carreteras nacionales cercanas a la frontera con Argelia se localizan puestos donde te venden gasolina de contrabando. La venden en bidones y cuesta la mitad que en Túnez. No es raro ver a los vehículos parar y comprarla.

-Educación gratuita y laica.-

Al llegar al poder, Burguiva implantó la educación obligatoria hasta los 15 años. Eso fue en 1957. Desde entonces sigue así, y que dure. Los tunecinos tiene acceso gratuito a la educación, mixta y laica. Las madrasas han ido desapareciendo del sistema educativo del país poco a poco aunque aún se mantienen algunas ya más bien convertidas en una especie de lo que nosotros entendemos por “seminario”. En los colegios, la religión es una materia educativa más, como las matemáticas o el árabe. Aquí reside una de las principales razones para que Túnez sea uno de los países más avanzados de África, la cultura que hace una sociedad civil fuerte y concienciada.

-Sábado sabadete.-

Mientras en el resto de países árabes el descanso semanal va de jueves por la tarde a viernes, los tunecinos tienen un fin de semana “como dios manda”: sábado y domingo. Su apertura al exterior tanto en los negocios como en el turismo hizo hace unos años que decidieran, arriesgándose a romper reglas sagradas del Corán, cambiar el calendario de los musulmanes. Los tunecinos no querían, pensando racionalmente, que cuando los turistas o empresarios visitaran la ciudad en jueves o viernes, se encontraran las tiendas y los monumentos cerrados. De ahí que se moviera el festivo, haciéndolo coincidir con el día de descanso semanal en occidente. La semana empieza el lunes, en el resto de países árabes comienza el sábado.

-Propinas no.-

Es la eterna cuestión y debate entre los viajeros. Dar o no dar propina. En algunos casos la cosa se resuelve bien, como en la película Reservoir Dogs de Quentin Tarantino. En otros, puede acabar como el rosario de la aurora. En Túnez no tendréis ese problema. No es necesario dejar propina en ningún sitio. Eso sí, como os podéis imaginar, los sueldos de un camarero o un botones de hotel son bastante modestos por lo que siempre agradecen un extra. Una moneda más devaluada que el euro o el dólar y precios baratos convence hasta los más escépticos en la cuestión de la propina para que, si el servicio se lo merece, dejen una gratificación.

Tozeur (Túnez)

19 de marzo de 2017

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  1. Tozeur, oasis en Túnez. Ladrillo y agua en mitad del desierto - 19 abril, 2017

    […] vino Magon, he tomado café en bares no vedados a las mujeres pero en los que sólo entran hombres, hemos charlado con tunecinos y nos han sonreído sin pedir nada a cambio. Muchas vivencias que se mezclan con la arena en los […]

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