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Algunos consejos para viajar a Roma (o a cualquier otro sitio) con un bebé

Panorámica de El Vaticano, Roma, Italia,

Una vez de vuelta de nuestro viaje a Roma, recogidas las maletas, lavadas las ropas, relatado el viaje a los familiares y amigos y superadas las placas en la garganta de Daniel, he sacado un rato para contaos mis impresiones de este nuestro primer viaje juntos.

Dicen que un niño te cambia la vida, frase que siempre odié y nunca creí que fuera cierta, pero lo es por completo y pobre del que no se la cambie.

Por supuesto que te cambia la vida infinitamente a mejor pero también te la hace más complicada, al fin y al cabo tienes a una PERSONA, con mayúsculas porque a veces nos cuesta considerarlos así, con sus propios gustos, necesidades, ideas, manera de ser; que depende totalmente de tí para casi todo y que debes cuidar y proteger sin bajar la guardia un momento. Y eso es agotador.

Bueno, después de la parrafada he de decir que, por supuesto, tener un hijo cambia la manera de viajar por completo. Para mí, el viaje ha sido un soplo de aire fresco en la rutina diaria. Los tres todo el día pegados y recorriendo la ciudad, asombrados ante la belleza de Roma, donde literalmente paseas por la historia, y sumergiéndonos en sus colores, olores y sonidos, han sido ingredientes que han conformado un viaje muy bonito y positivo. Pero hay varias premisas que debes tener claras si viajas con un bebé.

Vista del Panteón y las casas de los alrededores, Roma, Italia

Desde luego el ritmo es otro… es el de tu bebé. No cargues mucho la agenda de visitas porque no vas a poder cumplirlas y te vas a frustrar. Hay que ser realista y decidir las cosas verdaderamente importantes que quieres ver, y repartirlas una para cada día, sabiendo que aún así puede que alguna al final no salga.

Nosotros por ejemplo teníamos claro que queríamos ver un día el Coliseo, Foro, y alrededores; otro el Vaticano, con la Basílica de San Pedro, la Plaza, los museos; otro día para pasear por el centro histórico y sus maravillosas plazas y fuentes, etc. os cuento como quedó todo al final.

El día del Coliseo no pudimos entrar al Foro, es una espinita que me ha quedado clavada pero el paseo andando hasta el Coliseo, con el traqueteo de la silla sobre el pavimento empedrado, las pausas porque Daniel quería bajar un rato a enredar, las paradas porque su padre quería fotografiar algún detalle especial, las preguntas a algún romano porque nos despistamos, etc. bueno que al final tardamos bastante en llegar, y el Coliseo bien merece detenerse un rato. Lo que quiero decir con esto es que no tengáis ninguna prisa a la hora de hacer cualquier cosa con niños, hay que calcular siempre el tiempo de más, los que tenéis nenes seguro que lo sabéis.

Altar de la Iglesia de Santa María dell Anima, en Roma, Italia

El día del Vaticano, teníamos cita primero para ver el Museo y nos encaminamos con mucha ilusión dando un corto paseo atravesando el río Tíber o Tevere como dicen ellos. Daniel estaba muerto de sueño y le tocaba su siestita matutina pero dentro del Museo con tanta gente por todos lados no lograba coger el sueño, no paraba de llorar y era complicado calmarlo, así que bastante mosqueados decidimos salir del museo sin ver la Capilla Sixtina. Un guarda nos indicó la salida y cuál fue nuestra sorpresa que tuvimos que pasar por la Capilla para salir, no fue la mejor manera de verla desde luego, pero la vimos al fin. Una vez en la calle, miré a Daniel y ya tenía los ojos cerrados, tienes que estar preparado para cualquier imprevisto.

Procura facilitarte las cosas al máximo, por ejemplo nosotros nos alojamos en un apartamento, para así poder contar con más espacio y cocina, más de un día con Daniel ruidoso y cansado de tanto ajetreo, tuvimos que comer en el apartamento para descansar. Por supuesto lo elegimos muy céntrico para ir caminando a todos los lados. Otra cosa que nos vino muy bien fue contar con un servicio de recogida al aeropuerto. En nuestro caso fue nuestro casero con el que llegamos a un acuerdo y viajando con un bebé me parece esencial.

Afronta las cosas con mucho humor, lo más sano en esta vida es relativizar las cosas y saber reírte de los contratiempos, nunca nada es tan grave.

Carga las pilas de grandes dosis de paciencia, no pienses que tu hijo se ha propuesto estropearte el viaje porque prefería ir a casa de la abuelita… es un bebé y para él sus necesidades, por muy tontas que te parezcan, son muy urgentes. 

maria y daniel en las afueras de El Coliseo, en Roma

Esas son las cosas que pueden pasarte si viajas con tu hijo pero yo no lo cambio por nada, somos una familia y mientras él quiera vendrá con nosotros. Me encanta ver su cara de asombro ante las cosas, y estoy segura de que aunque no lo recordará, todas estas experiencias conformarán su personalidad más rica y abierta. Ya volverán los tiempos de viajar los dos solos, y seguro que los afrontaremos con una ilusión especial igual que ahora lo hago en nuestros viajes con Daniel.

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10 Responses to Algunos consejos para viajar a Roma (o a cualquier otro sitio) con un bebé

  1. Madaboutravel 12 noviembre, 2012 at 14:11 #

    Un post muy interesante María! Realmente, viajar con un bebé debe ser toda una experiencia… y no se yo si tengo la paciencia necesaria, pero el día que llegue supongo que me adaptaré, porque si tengo hijos quiero que viajen desde el primer momento 😉

  2. Pau García Solbes 12 noviembre, 2012 at 14:13 #

    Yo siempre digo aquello de paciencia, paciencia y paciencia 😀

  3. María Bertrand Carbajo 12 noviembre, 2012 at 19:13 #

    Pau, yo añadiría otros dos paciencias más, jeje. Muchas gracias también a Madaboutravel. Saludos.

  4. Leticia Antúnez 13 noviembre, 2012 at 16:16 #

    Genial el post!! me he sentido muy identificada con todo lo que dices! me pasa muy a menudo lo de que la gente me diga – para qué llevas a tu hija de viaje si no se va a acordar¿?¿ espera a que sea más grandecita – hasta las narices de la frasecita!!! no pretendo que se acuerde sino simplemente que lo disfrute y que le enriquezca como persona! por supuesto que un hijo te cambia la manera de viajar… pero, ver las cosas desde sus ojos hace que todo sea más especial… Un rotundo SI a viajar con nuestros niños sin agobios ni agendas repletas!

  5. María Bertrand Carbajo 16 noviembre, 2012 at 19:03 #

    Gracias Leti, estoy totalmente de acuerdo contigo, es una experiencia muy enriquecedora. Saludos.

  6. Dos princesas para mama 31 octubre, 2014 at 13:26 #

    Muy buen post!! Son unas vacaciones diferentes… pero que no cambiamos por nada del mundo. En nuestro caso viajamos con dos mellizas de un año a Roma y no fue para tanto! Si queréis ampliar información, no dudéis en visitarnos. http://dosprincesasparamama.blogspot.com.es

  7. bea 22 marzo, 2015 at 17:54 #

    Hola! Muy interesante todo lo q pones! Me gustaría saber el apartamento en el q os alojasteis ya q viajamos con mellizos en junio y me estoy volviendo majara para encontrar algo en el q entre el carrito gemelar!
    Muchas gracias

  8. Susan Arias 29 mayo, 2016 at 22:24 #

    Hola! en un mes voy para Roma con un bebe, tu blog ha sido de gran ayuda. Tengo una duda, a los sitios como Los museos Vaticanos, el coliseo y asi, dejan entrar con carrito de bebe. Muchas gracias por tu ayuda

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  1. Bitacoras.com - 12 noviembre, 2012

    Información Bitacoras.com…

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  2. Turismo familiar en los Alpes suizos - 20 julio, 2013

    […] hecha la maleta con lo imprescindible para viajar con un bebé y teniendo en cuenta algunos de los consejos que tan bien nos vinieron en el viaje a Italia, nos […]

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